¿Sirve la cola de caballo para fortalecer los huesos?

August 17, 2026

Respuesta rápida: Solo existe un ensayo en personas, de 1999, que asoció la cola de caballo con más densidad vertebral: nunca se ha replicado, al año ya no quedaba grupo sin tratar y el mejor resultado fue del producto con calcio. El resto de la investigación es en animales y células. Su indicación reconocida en Europa es urinaria y cutánea, no ósea.

Qué es lo que te han contado y de dónde sale

Soy Aleix, fisioterapeuta, y esta pregunta llega casi siempre por el mismo camino: alguien te dice que la cola de caballo es «la planta de los huesos» porque tiene mucho silicio, y el silicio ayuda a formar colágeno, y el colágeno es la matriz del hueso.

Y esa cadena, ojo, no es falsa. Cada eslabón es correcto por separado. El problema está en el último salto —de «participa en el hueso» a «te sube la densitometría»— y en que ese salto se ha intentado medir en personas una sola vez, hace más de veinticinco años.

Vamos por partes, porque aquí hay dos preguntas distintas: la planta y el mineral.

La planta: un solo estudio en personas, de 1999, y nadie lo ha repetido

Voy a enseñarte el estudio entero, porque es el que te van a citar y porque casi nadie lo lee más allá del titular.

Es el trabajo de Corletto, publicado en 1999 en Minerva Ortopedica e Traumatologica. Reclutó a 122 mujeres con al menos dos años de menopausia, que no tomaban terapia hormonal ni fármacos para el hueso. Las repartió en cuatro grupos: extracto seco titulado de cola de caballo (30), placebo durante 40 días y después extracto otros 40 (31), ningún tratamiento (29), y un producto que combina el extracto con calcio (32).

A los 80 días, midiendo con el test de Nordin —un índice radiológico sobre la cortical del hueso, no una densitometría—, el extracto y el producto con calcio salían mejor que el placebo y que no hacer nada. Después, los dos grupos tratados siguieron un año más, y ahí se hizo la densitometría. El resultado que se cita: un aumento de los valores vertebrales, con una recuperación media de masa ósea de en torno al 2,3%.

Ahora la letra pequeña, que es casi todo:

  • Ese 2,3% no es de la planta sola. El propio resumen dice que los valores fueron significativamente mejores en las tratadas con el producto que lleva calcio añadido. Atribuirle la cifra a una infusión de cola de caballo es cambiar de producto a mitad de frase.
  • Al año ya no quedaba grupo sin tratar. El de placebo y el de «ningún tratamiento» solo duraron 80 días, y, según el resumen publicado, la densitometría de los 12 meses se hizo únicamente a las que seguían tratándose. Se comparó un tratamiento con el otro, pero no había nadie sin tratar frente a quien medir ese 2,3%: sin ese grupo no se puede saber cuánto del cambio es el tratamiento.
  • Nadie lo ha repetido en más de veinticinco años. Toda la investigación posterior sobre esta planta y el hueso se ha quedado en el laboratorio.

Y esa investigación posterior existe y es seria, no la voy a esconder: hay trabajos en ratas ovariectomizadas (el modelo animal de la osteoporosis posmenopáusica), un estudio de 2024 en ratones envejecidos, estudios in vitro que muestran que el extracto frena la formación de osteoclastos —las células que reabsorben hueso— y un trabajo en ratas Wistar que midió más densidad mineral en la mandíbula.

Fíjate en el patrón: ratas, ratones y células. Y la frase que cierra esos mismos trabajos, incluida la de portales de fitoterapia que defienden la planta, es siempre la misma: hacen falta estudios para determinar este efecto en seres humanos.

Un último dato, fácil de comprobar por tu cuenta. La Agencia Europea del Medicamento tiene una monografía sobre Equisetum arvense, que es el documento que fija para qué puede usarse en Europa como medicamento tradicional a base de plantas. Sus indicaciones son aumentar la cantidad de orina para el lavado de las vías urinarias, como coadyuvante en molestias urinarias menores, y el uso sobre la piel en heridas superficiales. El hueso no está entre ellas.

El mineral: el silicio sí se ha probado bien en mujeres

Aquí la evidencia es mucho mejor, y el resultado es más matizado de lo que cuenta ninguno de los dos bandos.

El estudio de Spector y cols. (2008) fue un ensayo aleatorizado y doble ciego con 184 mujeres con osteopenia (T-score en columna por debajo de −1,5), de las que 136 completaron los 12 meses. Todas tomaron 1.000 mg de calcio y vitamina D3, y se repartieron entre placebo y tres dosis de silicio en su forma más biodisponible (3, 6 y 12 mg al día).

Qué salió:

  • Los marcadores de formación ósea sí subieron. El PINP —un marcador temprano de síntesis de colágeno tipo I— aumentó de forma significativa con 6 y 12 mg frente al placebo. Esto es real, y es la parte que aparece en los anuncios.
  • La densidad ósea no cambió de forma significativa. Ese es el resultado que casi nunca se menciona.
  • Hubo un dato positivo en cuello femoral con la dosis de 6 mg, pero fue un análisis posterior de un subgrupo, no el resultado principal. Y un subgrupo que alcanza significación cuando el conjunto no la alcanza es una pista para investigar, nunca una prueba.

Y hay un detalle todavía más incómodo para el argumento. En el estudio de Framingham (Jugdaohsingh y cols., 2004), el silicio de la dieta se asoció con más densidad ósea en hombres y en mujeres premenopáusicas. En mujeres posmenopáusicas que no tomaban terapia hormonal, esa asociación no apareció.

Es decir: justo en el grupo en el que tú estás, que es el grupo al que se le vende la cola de caballo, es donde ni siquiera la asociación se sostiene.

Te lo explico en vídeo

Aquí repaso qué suplementos tienen respaldo real para el hueso y en qué momento dejan de servir:

La búsqueda que hace casi todo el mundo

Carmen lo describió mejor de lo que yo sabría explicarlo. Antes de empezar con nosotros vivía en una espera incómoda, sin saber si lo que hacía servía de algo, y esto es lo que hacía mientras tanto: «Me dedicaba a buscar por todas partes suplementos para ver si esto me venía bien. Era una situación de inquietud, de incertidumbre permanente».

Esa frase —«buscar por todas partes»— es exactamente el estado en el que una acaba comprando cola de caballo. No por ingenuidad: por querer hacer algo mientras la densitometría del año que viene no llega. Yo haría lo mismo.

Àngels lo ordenó de otra forma cuando explicó qué se encontró: «Hay ejercicios de fuerza, hay hábitos nutricionales y suplementos si es necesario». Fíjate en el orden y fíjate en el «si es necesario». Los suplementos son la tercera pata, y condicional. No son el motor. ❤️

Entonces, ¿me la tomo o no?

Mi criterio, y decides tú:

  • Si te la tomas esperando que suba tu densitometría, ese dinero rinde más en otro sitio. Lo único que hay en personas es un estudio de 1999 sin grupo sin tratar al año y cuyo mejor resultado era del producto con calcio.
  • Si te gusta como infusión, no hay drama. Conviene saber que el informe de evaluación de la Agencia Europea del Medicamento describe su uso tradicional en periodos de dos a cuatro semanas, no de forma indefinida, y que la monografía recomienda consultar a un profesional si los síntomas duran más de una semana. Los efectos indeseables que recoge son molestias digestivas leves y reacciones alérgicas. Ese mismo informe recoge además un caso publicado de hepatitis grave en un hombre que tomaba 500 ml diarios de zumo de la planta, frente a los 60 ml diarios que ese mismo informe describe como dosis tradicional: es un consumo extremo, no el de una infusión, pero por eso mismo conviene no tratarla como agua.
  • Coméntalo con tu farmacéutico o tu médico si tomas otra medicación. Es una planta con actividad diurética, y eso puede importar según lo que tomes.
  • Lo que sí suplementamos nosotros es vitamina D3, K2 y magnesio, y el calcio lo trabajamos por alimentación, no en pastilla. Te lo explico en si hace falta tomar K2 con la D3.
  • Y el motor sigue siendo el mismo: carga mecánica progresiva, dos sesiones de fuerza por semana. Ninguna planta y ningún mineral van a mandarle a tu hueso la orden de construir. Eso lo manda el músculo tirando del hueso.

Lo que quiero que te lleves

La cola de caballo no es un fraude ni una tontería: es una planta con historia, con investigación preclínica interesante y con un uso tradicional reconocido, que es el urinario.

Lo que no tiene es una base sólida en personas para lo que se le atribuye en los huesos: un único estudio de hace veinticinco años, con un agujero metodológico grande y con el calcio metido dentro. Y si llevas meses tomándola y tu densitometría sigue igual, no es que la tomes mal ni que te falte constancia: es que le pides a una infusión algo que ninguna infusión ha demostrado hacer. 💪

Si estás con medicación, esa decisión la tomas tú con tu médico y nunca vamos a decirte que la dejes. Lo que sí afirmamos en nuestro terreno es que la osteoporosis se puede revertir con entrenamiento de fuerza, con una condición innegociable: mantenerlo de por vida. Si lo dejas, el hueso vuelve a perder. Tienes casos reales con sus antes y después en las densitometrías de nuestras alumnas.

Preguntas frecuentes

¿La cola de caballo aumenta la densidad ósea?

No hay base sólida para afirmarlo. Existe un único ensayo en personas, publicado en 1999 por Corletto en una revista italiana, con 122 mujeres posmenopáusicas, que midió un aumento de densidad vertebral de alrededor del 2,3% al año. No se ha replicado en más de veinticinco años, al año de seguimiento ya no había grupo de comparación, y el propio estudio señala que los mejores valores fueron los del producto que combinaba el extracto con calcio, no los del extracto solo. Toda la investigación posterior sobre esta planta y el hueso está hecha en ratas ovariectomizadas, ratones envejecidos, ratas Wistar y cultivos celulares. La monografía europea no recoge el hueso entre sus indicaciones.

¿Y el estudio italiano que dice que la cola de caballo sube la densidad?

Es el de Corletto (1999) y conviene conocerlo entero, porque es el que suele citarse. Repartió 122 mujeres con al menos dos años de menopausia en cuatro grupos: extracto titulado de cola de caballo, placebo seguido de extracto, ningún tratamiento y un producto que combina el extracto con calcio. Los grupos de placebo y de no tratamiento terminaron a los 80 días y, según el resumen publicado, la densitometría se hizo un año después solo en las mujeres que seguían en tratamiento: eso deja el resultado principal sin ningún grupo sin tratar con el que compararlo. Además, el aumento fue significativamente mayor con el producto que llevaba calcio añadido. Es un dato interesante y nunca replicado, no una demostración.

¿Y el silicio? ¿Sirve para los huesos?

El silicio tiene señal biológica, pero no ha demostrado subir la densidad ósea en mujeres. En el ensayo de Spector y cols. (2008), con 184 mujeres con osteopenia durante 12 meses, el silicio en forma de ácido ortosilícico estabilizado con colina elevó de forma significativa un marcador de formación ósea (PINP) con 6 y 12 mg al día, pero no produjo un cambio significativo en la densidad ósea. El único resultado positivo en cuello femoral procedía de un análisis posterior de un subgrupo. En el estudio de Framingham, el silicio de la dieta se asoció con mayor densidad en hombres y mujeres premenopáusicas, pero no en mujeres posmenopáusicas que no tomaban terapia hormonal.

Si el silicio forma colágeno, ¿no debería servir igualmente?

El razonamiento es correcto en el mecanismo y falla en el salto. Que un nutriente participe en fabricar la matriz del hueso no significa que añadirlo haga hueso nuevo, igual que tener más ladrillos en la obra no levanta una pared si nadie da la orden de construir. Esa orden es mecánica: llega cuando el músculo tira del hueso con una carga superior a la que está acostumbrado. Por eso el marcador de formación subió en el ensayo de Spector y la densidad no.

Por dónde empezar

Si estás en el punto de «tomo cosas y la densitometría no mejora», este es tu artículo: tomo calcio y mi densitometría sigue bajando. Y si quieres el criterio para juzgar cualquier producto que te ofrezcan, lo tienes en no cualquier ejercicio sirve para fortalecer tus huesos.

Y si prefieres que te lo ordenemos nosotros, te hemos preparado una guía gratuita con los tres pasos con los que empiezan todas nuestras alumnas para recuperar salud ósea: descárgala aquí.

Referencias

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ALEIX | Tu Fisio Te Mueve

ALEIX | Tu Fisio Te Mueve

Aleix Gusart Trujillo, fisioterapeuta colegiado (Col·legi de Fisioterapeutes de Catalunya nº 16228 · Col·legi de Fisioterapeutes d'Andorra nº 289/22). Máster en Entrenamiento Personal Terapéutico y autor de «Más movimiento, menos sufrimiento» (Lunwerg – Grupo Planeta). Ayuda a mujeres con osteoporosis y osteopenia a recuperar su salud ósea con entrenamiento de fuerza, nutrición y suplementación.

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